Como aditivo alimentario, el propanoato de calcio está recogido en el Codex Alimentarius con el código E-282. Se utiliza como conservante en una gran variedad de productos, entre los que se encuentran los productos de panadería y bollería, la carne procesada, el suero de leche y otros lácteos.
En la ganadería, se utiliza para prevenir la fiebre de la leche en las vacas y como suplemento alimentario. Los propanoatos evitan que los microbios produzcan la energía que necesitan, al igual que los benzoatos. Sin embargo, a diferencia de los benzoatos, los propanoatos no requieren un entorno ácido.