El bicarbonato de amonio es un sólido cristalino que se descompone en amoníaco y dióxido de carbono (por lo que no se alcaliniza el medio) en condiciones adecuadas de humedad y temperatura.
El bicarbonato de amonio se emplea en la industria alimentaria (industria panadera y repostería) como gasificante con el código es E503(ii). Se trata por tanto de una levadura química. No se emplea en masas de gran tamaño, debido a que no permite liberar al gas del amoníaco, quedando este atrapado, dejando mal sabor.