En apicultura este ácido es utilizado en el control de la varroasis, enfermedad causada por ácaros del género Varroa que atacan a las abejas melíferas. Por su acción toxicológica, es objetada su utilización por algunos autores en la apicultura, si bien la miel contiene de forma natural este ácido, por lo cual se considera el tratamiento con ácido oxálico como orgánico.
En construcción y aseo del hogar, para pulir pisos de mármol y similares y limpiar baños, sanitarios y lavamanos.
En curtiembre, para blanqueo y protección de cueros curtidos contra la putrefacción por procesos realizados con taninos y cromo. En los años 1940 se descubre su uso para curtido en la zona de Mataderos, por los curtiembreros y químicos Blaquier y Gerardo Manzanedo.
En el lavado de ropa, para desprender el hierro y otros metales que manchan la ropa y para neutralizar el exceso de alcalinidad de los detergentes. En la industria textil, también como auxiliar en baños de teñido y en pastas de estampación. Se usa también como catalizador en las resinas aplicadas a las telas de “planchado permanente”.
En la industria metalmecánica, como componente en baños de limpieza, decapado y fosfatado de metales, para desprender los óxidos y depositar películas que proveen protección y lubricación. En el anodizado del aluminio, para formar películas puras, resistentes a la corrosión y a la abrasión, de colores atractivos.
En carpintería, es utilizado, diluido en agua, para la limpieza de maderas corroídas por el tiempo, sucias y engrasadas, antes de ser pintadas. Se debe lavar con agua posteriormente a la aplicación.